
Las sesiones preboda se han convertido en una forma de guardar un recuerdo especial de los meses anteriores a la boda y, al mismo tiempo, de perder poco a poco la timidez frente a la cámara. Aunque muchas parejas las imaginan durante los meses de primavera o verano, el invierno puede ofrecer escenarios completamente diferentes.
La luz es más suave, los lugares más concurridos suelen estar algo más tranquilos y los paisajes cambian de aspecto. Los bosques pierden parte de sus hojas, el mar adquiere otros tonos y, en las zonas de montaña, la niebla, las nubes bajas o incluso la nieve pueden transformar por completo una localización.
Barcelona y su provincia ofrecen además paisajes muy distintos a poca distancia entre sí. Desde calles históricas hasta playas, bosques o montañas, existen muchas posibilidades para encontrar un lugar que encaje con vuestra forma de ser.
Si estáis pensando en organizar una sesión preboda en Barcelona durante el invierno, estos cinco lugares pueden ser un buen punto de partida.

1. Barrio Gótico y Born, el invierno en la ciudad
No todas las sesiones preboda tienen que celebrarse en plena naturaleza. Para quienes prefieren un ambiente urbano, el Barrio Gótico y el Born permiten descubrir una Barcelona completamente diferente.
Calles estrechas, fachadas de piedra, soportales, plazas pequeñas y rincones que aparecen casi por sorpresa ofrecen muchos escenarios diferentes durante un mismo paseo.
En invierno, además, la ropa puede convertirse en parte de la estética de las fotografías. Abrigos, bufandas, jerséis o tejidos más gruesos ayudan a crear imágenes muy distintas a las que asociamos habitualmente con una sesión preboda de primavera o verano.
Una posibilidad es plantear la sesión como un paseo por la ciudad, sin necesidad de buscar constantemente una fotografía concreta. Entrar en una plaza, parar delante de una fachada, tomar algo en una cafetería o simplemente caminar puede generar fotografías mucho más espontáneas.
Y si la boda se celebrará posteriormente en una masía o en plena naturaleza, una sesión preboda urbana puede crear un contraste interesante entre ambos reportajes.

2. Santuario de Bellmunt, una preboda entre montañas
En lo alto de la sierra de Bellmunt, a 1.246 metros de altitud, se encuentra el Santuario de Bellmunt, en Sant Pere de Torelló. Su posición permite contemplar la Plana de Vic y diferentes cadenas montañosas del Prepirineo y los Pirineos.
En invierno, el paisaje puede cambiar completamente. Los días despejados permiten disfrutar de vistas que se pierden en el horizonte, mientras que la niebla, las nubes bajas o la nieve crean una atmósfera mucho más íntima y especial.
El propio santuario señala que su entorno es un destino habitual para fotógrafos profesionales y aficionados, algo fácil de entender por la variedad de paisajes que ofrece.
Para una sesión preboda, Bellmunt puede ser especialmente interesante para parejas que se sienten vinculadas a la montaña y prefieren fotografías naturales, alejadas de los escenarios urbanos más habituales.
Además, su proximidad a Sant Pere de Torelló lo convierte en una localización especialmente interesante para aquellas parejas que celebrarán posteriormente su boda en Osona.

3. La costa del Garraf, el mar también es para el invierno
Cuando pensamos en una sesión de fotos junto al mar es fácil imaginar inmediatamente el verano. Sin embargo, una playa en invierno ofrece una imagen completamente diferente.
La costa del Garraf permite alejarse de las playas más urbanas de Barcelona y encontrar escenarios donde el paisaje adquiere mayor protagonismo.
Durante los meses fríos, la ausencia del ambiente propio del verano permite centrarse en otros elementos: el movimiento del mar, el viento, las rocas, los cielos cambiantes o la amplitud del horizonte.
También cambia completamente la estética de la pareja. Un abrigo largo, un jersey de lana o unas botas pueden funcionar perfectamente junto al paisaje marítimo y conseguir fotografías que difícilmente podrían hacerse durante los meses más cálidos.
En este tipo de localizaciones merece la pena estar especialmente atentos a la previsión meteorológica. Un día gris no tiene por qué ser un inconveniente. Al contrario, puede convertirse precisamente en aquello que dé personalidad a las fotografías.

4. El Montseny, una sesión preboda en pleno bosque
El invierno también es una oportunidad para descubrir el bosque de otra manera.
En el Montseny, los caminos, la vegetación, los árboles sin hojas, la humedad o la niebla pueden crear escenarios especialmente evocadores durante los meses más fríos.
No es necesario esperar un paisaje completamente verde para conseguir fotografías bonitas. Precisamente los tonos marrones, ocres y grises del invierno, junto con la textura de los troncos y las hojas acumuladas en el suelo, pueden crear un fondo mucho más neutro donde la pareja se convierta en la verdadera protagonista.
Una sesión en el bosque también permite caminar y moverse con naturalidad. Esto puede ayudar especialmente a aquellas parejas que no están acostumbradas a ponerse delante de una cámara y prefieren que las fotografías aparezcan mientras pasean, hablan o simplemente disfrutan del entorno.
Si además el día aparece cubierto o con algo de niebla, el paisaje puede adquirir una atmósfera completamente distinta a la que encontraríamos en el mismo lugar durante la primavera.

5. Colònia Güell, arquitectura y naturaleza en una misma sesión
Para terminar, una localización diferente tanto de los paisajes naturales como del centro histórico de Barcelona: la Colònia Güell, en Santa Coloma de Cervelló.
Sus calles permiten combinar arquitectura, historia y vegetación en un mismo recorrido. El conjunto conserva numerosos detalles constructivos y el entorno de la Cripta de Gaudí incorpora materiales como piedra, ladrillo, cerámica, vidrio o forja, generando una gran variedad de texturas.
Es precisamente esa combinación la que puede resultar interesante para una sesión preboda de invierno. Los colores de los materiales y la arquitectura funcionan especialmente bien con la luz más suave de esta época del año y permiten obtener fotografías con un carácter muy diferente al de una sesión en plena naturaleza.
Además, el recorrido por la Colònia Güell puede continuar hacia las pinedas que rodean la iglesia, permitiendo pasar de un escenario más arquitectónico a otro más natural sin realizar grandes desplazamientos.
En este caso, antes de organizar la sesión conviene consultar las condiciones del espacio. La captación y reproducción de imágenes de la Cripta y de determinados terrenos gestionados por el Consorci de la Colònia Güell está sujeta a autorización, por lo que es recomendable comprobar previamente qué permisos pueden ser necesarios según el tipo de sesión.
Descubre lugares únicos para una sesión preboda en Barcelona y encuentra el escenario perfecto para vuestras fotos de invierno.
Cómo preparar una sesión preboda en Barcelona en invierno
Elegir la localización es importante, pero durante los meses de invierno hay algunos aspectos que conviene tener especialmente en cuenta.
El primero es la luz. Los días son más cortos y, por tanto, es recomendable planificar bien el horario de la sesión. Muchas veces las últimas horas de la tarde ofrecen una luz especialmente bonita, pero dejan también menos margen si la sesión empieza con retraso.
También conviene consultar la previsión meteorológica y adaptar la ropa al lugar elegido. No tiene mucho sentido pasar frío durante toda la sesión únicamente para conseguir una determinada estética. Un buen abrigo, un jersey o unas botas pueden formar parte perfectamente de las fotografías.
Y tampoco es necesario buscar un día completamente soleado. Las nubes, la niebla, el viento o incluso una lluvia ligera pueden aportar una atmósfera especial si el fotógrafo y la pareja están preparados para aprovecharla.
Sobre todo, el lugar debería tener algún sentido para vosotros. Puede ser un paisaje al que acostumbráis a escapar los fines de semana, el barrio donde empezasteis vuestra historia, una playa que visitáis durante todo el año o simplemente un entorno en el que os sintáis cómodos.

La mejor localización es aquella en la que podéis ser vosotros mismos
No existe un único escenario perfecto para hacer una sesión preboda en Barcelona. Para algunas parejas será una calle del centro de la ciudad y, para otras, un camino rodeado de árboles o una montaña desde la que contemplar el paisaje.
El invierno ofrece precisamente la oportunidad de alejarse de algunas de las imágenes más habituales de las sesiones preboda y aprovechar una época del año con una luz, unos colores y una atmósfera propios.
Y si vuestra boda se celebrará después en un entorno natural, la sesión preboda también puede ser una oportunidad para buscar un paisaje completamente diferente o, por el contrario, empezar a conectar con el territorio donde tendrá lugar la celebración.
En Mas Redortra estamos rodeados de bosques y montañas, muy cerca de algunos de estos paisajes de Osona. Un entorno que cambia con cada estación y que permite vivir los meses anteriores a la boda disfrutando también del camino hasta llegar a ella.
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