El pasado 7 de junio, Mas Redortra se vistió de gala para acoger la boda de Meritxell y Enric. Una pareja discreta, dulce y muy enamorada, que tenía claro que quería celebrar su gran día en un entorno que reflejara su manera de ser: sencillo, auténtico y rodeado de naturaleza. El tiempo fue un regalo, con un día radiante y luminoso que acompañó desde el primer momento.

Situado en un entorno privilegiado, Mas Redortra se convirtió en el escenario perfecto para esta historia de amor. Su plaza, el salón y los espacios exteriores permitieron disfrutar de cada momento en un ambiente acogedor y con vistas que dejaban a todos boquiabiertos. Desde la llegada de los invitados hasta el último baile, todo fluyó con armonía y naturalidad.

Una ceremonia llena de magia
Los invitados comenzaron a llegar hacia las 12:30 h, y el equipo de Mas Redortra se encargó de que todo estuviera listo para que pudieran acomodarse y empezar a disfrutar de la jornada. La ceremonia comenzó a las 13:00 h en el espacio escogido por los novios, conducida por Toni Figueras, que hizo de maestro de ceremonias y también de mago. Con un estilo fresco y cercano, consiguió emocionar y arrancar sonrisas a partes iguales, haciendo del acto una experiencia inolvidable.


Mientras Meritxell y Enric se hacían las primeras fotografías como recién casados, los invitados se trasladaron cómodamente hasta la plaza del Mas. Allí, rodeados de naturaleza y del encanto rural del entorno, les esperaba un aperitivo delicioso que daba inicio a una tarde llena de momentos especiales.
Gastronomía con esencia
La parte gastronómica estuvo a cargo del chef Santi, de Ca la Teresona de Vic, que llevó a Mas Redortra una propuesta con raíces y autenticidad. Desde la barra de bienvenida hasta el banquete y la barra libre, cada detalle estuvo pensado para sorprender y hacer disfrutar a los invitados con sabores de calidad y de proximidad.

Tras el aperitivo en la plaza, la celebración se trasladó al salón, donde se sirvió un plato principal y unos postres que pusieron el toque dulce antes del baile. Los espacios de Mas Redortra, cuidados y adaptados para cada momento, permitieron que el ritmo de la celebración fuera natural y cómodo, para que todos solo tuvieran que preocuparse de vivir y celebrar.

Fiesta y complicidad
El primer baile tuvo lugar en el exterior, en la plaza frente al salón, en un entorno que combinaba el encanto rural con la ilusión de un nuevo comienzo. La música estuvo a cargo de un DJ local de Sant Pere de Torelló, que supo mantener viva la energía y convirtió la pista en un espacio de diversión hasta bien entrada la madrugada.
La fiesta tuvo momentos sorprendentes, como el resopón de medianoche con hamburguesas, un carro de golosinas y donuts, que entusiasmó a pequeños y mayores. Con estos detalles, Meritxell y Enric demostraron su cuidado por hacer sentir bien a todos, alargando la fiesta hasta las 02:00 h.

Una despedida inolvidable
Cuando llegó el momento de poner punto final a la celebración, algunos invitados se marcharon en su coche, pero la mayoría utilizó el servicio de autocar que la pareja había previsto para que todos pudieran volver con tranquilidad y seguridad. Un gesto que refleja la manera de ser de los novios: detallistas, atentos y pensando siempre en los demás.
Para Mas Redortra, fue un honor formar parte de un día tan especial. Ver cómo sus espacios se convertían en el escenario de una boda llena de amor, magia, gastronomía y fiesta nos recuerda por qué amamos tanto lo que hacemos. La boda de Meritxell y Enric quedará para siempre en nuestra memoria como uno de esos días que resumen a la perfección la belleza de celebrar el amor.
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