Los 10 pueblos con más encanto de la Garrotxa

La comarca de la Garrotxa es conocida por ser una de las más verdes de todo el territorio catalán. Sus entornos naturales y su patrimonio medieval hacen de ella una de las regiones más atractivas de la zona, y sus pequeños pueblos son muy populares a la hora de organizar salidas en familia. A partir de la clasificación elaborada por la revista Descobrim Catalunya, creamos una ruta por los 10 pueblos con más encanto de la Garrotxa.

1. Castellfollit de la Roca

Que el tamaño de esta población de menos de un kilómetro cuadrado no confunda, porque es uno de los rincones con más encanto de toda la región y una gran favorita a la hora de organizar salidas en pareja o familia. El de Castellfollit de la Roca se considera uno de los pueblos más pequeños de Cataluña, pero es que se alza encima de un impresionante risco basáltico de 40 metros que hace de barrera natural para el municipio. Antes de llegar, hay diferentes miradores desde donde se puede observar Castellfollit de la Roca desde la distancia y empezar a disfrutarlo antes de estar allí.

El municipio es, por sí mismo, un mirador de La Garrotxa, pero no hay que mirar hacia fuera para quedar atrapado por el encanto de las calles y las casas del municipio. Castellfollit de la Roca es un pueblo de postal, y queda coronado por el campanario de la iglesia de Sant Salvador. Así se completa uno de los pueblos más recomendados a la hora de hacer una ruta por los rincones con más encanto de la Garrotxa.

2. Besalú

Besalú no es ningún secreto para los que organizan una ruta por los pueblos con más encanto de la comarca de La Garrotxa. La estrella de este municipio de postal es claramente su puente medieval que da la bienvenida a todos sus visitantes, pero no es el único rincón destacable de Besalú.

Uno de los detalles que a menudo pasan desapercibidos, pero que hace de esta parada un imprescindible de la ruta son los baños judíos que se encuentran en el centro del municipio, uno de los dos únicos que hay en la Península Ibérica junto con los de Girona.

El casco histórico de Besalú es uno de los conjuntos medievales mejor conservados de toda Cataluña, haciéndolo una visita obligada a la Garrotxa y un Bien Cultural de Interés Nacional. Si durante la ruta por los pueblos con más encanto de La Garrotxa se celebra alguna feria medieval en la villa de Besalú, la visita llega a ser un verdadero viaje en el tiempo a la edad media.

3. Santa Pau

Escondida en el interior del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa encontramos uno de los rincones más tranquilos y emblemáticos de la comarca, el pueblo de Santa Pau.

El histórico municipio preserva todo el encanto de una villa medieval, con rincones con mucha magia que se pueden ir descubriendo mientras se camina por sus callejuelas.

Más allá del encanto del pueblo de Santa Pau, el municipio está rodeado de una naturaleza impresionante. Desde allí se puede llegar con facilidad a la Fageda d’en Jordà, que cambia de colores con el paso de las estaciones y por donde se pueden hacer paseos para todas las edades. Los volcanes de Santa Margarida y Croscat descansan también muy cerca de Santa Pau, haciendo del municipio un punto ideal para hacer excursiones. La ermita en medio del cráter del volcán de Santa Margarida es la fotografía de postal por excelencia de la zona.

4. Beget

Aunque Beget pertenece a la comarca del Ripollès, este se puede considerar uno de los pueblos con más encanto de la Garrotxa, porque también pertenece al área del Alta Garrotxa.

Bastante apartada del resto de municipios de la zona, la villa de Beget preserva a la perfección su pasado medieval. Cualquiera de sus visitantes lo puede notar a simple vista por el ambiente tranquilo que se respira y por las calles empedradas de todo el municipio.

Además de ser uno de los pueblos con más encanto de La Garrotxa, es el punto de inicio para muchas rutas a pie y en bicicleta de diferentes dificultades.

5. Sant Joan les Fonts

El río Fluvià atraviesa el municipio de Sant Joan les Fonts, un punto de parada obligatoria por esta ruta de los pueblos con más encanto de la Garrotxa. El pueblo tiene tantas curiosidades y puntos de interés que se puede visitar en más de un día.

El término municipal tiene numerosas rutas que lo rodean preparadas para los visitantes. La más conocida siendo la de las Tres Colades. Sin embargo, el punto estrella de Sant Joan les Fonts es el castillo de Juvinyà, que data del siglo XII y se considera el edificio románico civil más antiguo de Cataluña. Varias edificaciones medievales impresionantes todavía se conserva en lo que se considera uno de los pueblos con más encanto de la Garrotxa.

Los alrededores del pueblo están repletos de opciones y actividades al aire libre, pero se recomienda a los visitantes de Sant Joan les Fonts no dejar de ver el puente medieval de la villa, que fue construido con la piedra volcánica tan representativa de la zona de la Garrotxa.

6. Olot

El Montsacopa, el Montolivet, la Garrinada i el Bisaroques son los cuatro volcanes que rodean la capital de La Garrotxa: Olot. Si se organiza una ruta por los municipios con más encanto de la Garrotxa es evidente que no puede faltar su capital.

El patrimonio natural de la ciudad es más que evidente e impresionante en una villa que vive rodeada de volcanes, pero no se acaba aquí. Numerosos parques y jardines como los humedales de la Moixina o el jardín botánico del Parc Nou llenan Olot con rincones donde descansar y relajarse.

En cuanto al patrimonio cultural y arquitectónico, en Olot tampoco falta. El claustro renacentista del Carmen y la cada modernista Masramon son los puntos de referencia, pero pasear por las calles principales de la capital es de lo más agradable. Destacan también todos sus museos como el Espai Cráter de Olot, un espacio interactivo ideal para familias y niños.

7. Sant Feliu de Pallerols

Sant Feliu de Pallerols se encuentra en la Vall d’Hostoles, dentro del Parque Natural de La Garrotxa. Su entorno y patrimonio lo hace un punto esencial de La Garrotxa y uno de sus pueblos con más encanto.

El pueblo ofrece muchos senderos para descubrir La Garrotxa a través de bosques frondosos y paisajes preciosos, pero también tiene muchos rincones con encanto y un patrimonio histórico y arquitectónico envidiable. La iglesia de Sant Feliu de Pallerols data del siglo XVII, y en el mismo municipio la acompañan la iglesia de San Iscle de Colltort del siglo XV, la iglesia de Santa Cecília, la iglesia de Sant Miquel del Pinar del siglo XI y por último, el Santuario de Nuestra Señora de la Fuente de la Salud. Esta última es uno de los puntos más reconocidos de la zona, que ofrece espectaculares vistas de la comarca de la Garrotxa y todos sus paisajes.

8. La Vall d’en Bas

La Vall d’en Bas no es uno de los pueblos con más encanto de La Garrotxa, sino que son 13. En los 13 núcleos de población que forman el municipio entre el Puigsacalm y el macizo de Santa Magdalena se respira naturaleza y mundo rural.

Cada uno de los núcleos esconde historias y rincones interesantes por descubrir durante una visita a La Garrotxa. Por ejemplo, Els Hostalets es un pueblo tranquilo que tiene como origen un hostal, tal como describe su nombre, y fue declarado monumento histórico-artístico. En Joanetes se encuentra la iglesia románica de San Román y uno de los pesebres vivientes más destacados de las fiestas navideñas en La Garrotxa.

Todos ellos son pueblos pequeños y tranquilos con detalles muy interesantes que enamoran a todos sus visitantes.

9. Tortellà

Tortellà es una villa que pasa desapercibida, pero que guarda mucha de la historia y el patrimonio de La Garrotxa. Bañado por el río Llierca y la riera de Juiàs, el pueblo es la entrada a L’Alta Garrotxa y destaca por sus característicos edificios modernistas.

Además, también se encuentra la iglesia de Santa María, que data del siglo XVIII, un yacimiento prehistórico de la edad de hierro y el puente románico de Llierca. Éste atraviesa el río del mismo nombre y es icónico por su único arco.

Muy cerca de Castellfollit de la Roca y Besalú, una visita a Tortellà puede servir para evitar las posibles grandes acumulaciones de gente, siendo un núcleo perfecto para descubrir los mejores paisajes de La Garrotxa y empezar numerosas excursiones.

10. Sant Aniol de Finestres

En la cabecera del valle del Llémena se encuentra Sant Aniol de Finestres, un pequeño pueblo con mucho encanto.

Su principal elemento patrimonial es el Castillo de Finestres, pero tampoco se pueden dejar de lado las iglesias románicas de los núcleos que lo rodean. Lo más destacado de Sant Aniol de Finestres, sin embargo, son las grandes zonas frondosas entre las que se encuentra y que lo hacen uno de los pueblos con más encanto de la comarca de la Garrotxa.